Ciudadanía

Durante estos años hemos probado distintas estrategias de participación y formación ciudadana. Algunas en forma bastante intuitiva y otras probablemente copiadas o adaptadas de las propias experiencias vivídas o leídas. La idea es aportar en este blog aquellas que han sido un éxito entre nuestros estudiantes.

Maletín Ciudadanía : El primer conjunto de estrategias las sistematizamos en el año 2007 y las convertimos en nuestro maletín inicial de ciudadanía. La sistematización significó recoger el sentido que tenían y evaluar si en la práctica se lograba el propósito para lo cuál fueron diseñados.

Proyecto Mejoramiento del Patio.

Uno de las Unidades de Ciudadanía que ha tenido más éxito en estos años ha sido el “Proyecto de Mejoramiento del Patio”. Pueden ver estos ppt sobre la Unidad.

Descripción: proyecto-patio-unidad-didactica

Un proyecto presentado a la asamblea : Proyecto Bebedero

Para conversar y comprender la relación entre las personas, los lugares y los cambios: Los lugares cambian

Resolución de Conflictos

La escuela Básica es una mini sociedad y cómo tal tiene conflictos, la idea no es evitarlos si no aprender a resolverlos democraticamente. Hemos practicado dos formas de resolver conflictos, una con los niños y niñas de Primero a Cuarto y otra que usamos cuando la ocasión lo amerita en quinto y sexto.

El Reclamo

Este procedimiento nace cuando fuí profesora del primer primero básico en el Colegio Latino Cordillera, hace aproximadamente 10 años. Después de cada recreo los niños y niñas acusaban a otros niños o niñas. El acusar empezó a ser cada vez más frecuente y yo sentía que no le daba ninguna solución, ni al acusador ni al acusado. Generalmente mi respuesta era: “Ya, ya” o si lo percibía cómo más serio, comenzaba a hacer preguntas sobre lo ocurrido y ambos me contestaban al mismo tiempo compitiendo por ser escuchados. Ustedes profesores pueden imaginarse o recordar lo dificil que es hacer de juez en esa situación. Un día me escuché reclamando a un profesor sobre lo acusetes que eran estos niños, y me di cuenta que estaba molesta. Me senté y me puse a analizar la situación. ¿Cómo era posible que estuviera molesta con el ofendido, con el dolido, con la víctima? A partir de entonces comencé a tener largas conversaciones después de cada recreo sobre sus juegos, sobre sus problemas y las acciones de los otros que les parecían mal. Estas conversaciones ampliaron nuestras reglas de convivencia de la sala al patio. Un día un niño me dijo “Tengo un Reclamo tía, el Juanito no se sabe las reglas”. A partir de entonces fuí armando un procedimiento que por una parte me resultará practicable en los tiempos dados y por otra parte sirviera para resolver los pequeños conflictos que surgen a diario.

Este procedimiento comenzó a ser prácticado por los otros profesores a medida que fueron llegando a la escuela, ha recibido críticas, ha sido evaluado y modificado para adaptarse a distintos grupos y edades.

Una de las primeras discusiones entre profesores fue preguntarse ¿Incentivar el reclamo es incentivar al acusete? En esa época aún no aparecía el Bulying cómo tema y la mayoría habíamos sido formados en la idea que el acusete es despreciable, ya que se le supone la intención de querer hacer daño al acusar y no defender su derecho a no ser molestado. Creo que en esa ocasión colocamos las primeras bases para enfrentar al bullying. Todos tenemos derecho a reclamar cuando nos sentimos dolidos o afectados, junto a este derecho tenemos el deber de intentar reconocer al otro y resolver pacíficamente el conflicto.

El siguiente documento adjunto describe el procedimiento y entrega las opiniones de los estudiantes y profesores sobre el procedimiento. Reclamo